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Publicación · Política pública

Hacia un sistema 100% renovable: Almacenamiento de larga duración

Cuánto almacenamiento de larga duración necesita el sistema chileno al 2030, cuánto ahorra, y por qué el diseño de mercado actual no lo remunera.

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A medida que el sistema chileno se acerca a una matriz 100% renovable aparecen episodios de baja o altísima generación que pueden durar horas, días, semanas o meses. Este documento responde dos preguntas sobre ese problema: cuánto almacenamiento de larga duración necesita el sistema y cuánto vale. Define el LDES como un servicio y no como una tecnología: el que presta cualquier almacenamiento —bombeo, aire comprimido, gravitacional, baterías de flujo, Power-to-X— por un tiempo suficiente para evitar desconexiones de carga o respaldo térmico.

Cuánto se necesita al 2030

Las simulaciones usan el modelo de expansión de capacidad y transmisión de AMEBA, con las 8.760 horas de 2030, sobre cuatro casos de retiro termoeléctrico y un impuesto a las emisiones de 35 USD/tCO2eq.

  1. Caso base. Con el retiro de 2 GW de carbón entre 2023 y 2030 se requieren cerca de 7,6 GW de generación eólica adicional y 1,2 GW de almacenamiento, concentrado en bombeo de 12 horas.
  2. Retiros más profundos. El almacenamiento llega a casi 6 GW en el caso de retiro térmico total, y el LDES entra de forma más intensiva: desde 0,4 GW de CAES de 48 horas hasta 1,5 GW de entre 48 y 72 horas.
  3. Vertimiento. Todos los casos quedan en torno al 6-9%: es costo-eficiente sobredimensionar eólica y solar y complementarlas con almacenamiento.

Al inhibir las tecnologías de larga duración la solución empeora: en el caso de retiro del carbón la inversión en almacenamiento sube de unos 2 GW a 3 GW de BESS usados a carga parcial, y en descarbonización profunda hay que reemplazar solar por geotermia y CSP, más caras. Medido en costo total —inversión, operación, costo de falla y emisiones— incorporar LDES ahorra entre 2% y 5,3%.

Por qué no se construye solo

El diseño vigente no entrega señales que reflejen ese valor. El documento propone cinco mecanismos de largo plazo: licitaciones reguladas con requerimientos de perfil renovable; contratos de reservas de más largo plazo del Coordinador Eléctrico Nacional; pagos por potencia que reconozcan indisponibilidades prolongadas y la correlación entre eventos de escasez; contratos de almacenamiento como servicio pagados por quienes se benefician; y licitaciones de infraestructura con esquemas cap-and-floor.